Historia sobre Ronda

Ronda es una de las ciudades más antiguas de España. Las pinturas de la cueva de la pileta, atestiguan que en el entorno rondeño estuvo habitado al menos desde el paleolítico, y restos hallados en algunas excavaciones realizadas en el casco urbano de Ronda, señalan que en el lugar hubo asentamientos humanos en el Neolítico.

 

Pero es el historiador Plinio, el que enmarca a Ronda en la historia cuando en unos de sus escritos se refiere a la Arunda del siglo VI a.C., en los que habitaban los celtas bástulos, mientras que señala a los íberos como fundadores de la cercana Acinipo.

Después fueron los fenicios, los griegos, los cartagineses y los romanos, los pueblos que se establecieron sucesivamente y en periodos de distinta duración en la zona. Los romanos la denominaron Laurus, y levantaron el hoy desaparecido Catillo del Laurel, desde donde vigilaban a las belicosas tribus celtíberas.

 

Tras la desintegración del Impero Romano, Ronda y Acinipo sufrieron las invasores germánicas, y este último núcleo urbano estuvo ocupado incluso por los bizantinos, que lo abandonaron definitivamente en el siglo VII, cuando en Ronda entran los visigodos.

Con la llegada de los árabes, la cuidad, que pasaría a llamarse Izna Rand Onda, empieza a adquirir cierto protagonismo político y económico.

A finales del siglo IX y principios del X, toda la serranía y especialmente su capital, vive con intensidad la insurgencia de Omar Ben Hafsun, contra el califato cordobés. Posteriormente, hacia la primera mitad del siglo XI, los bereberes, caídos en califato de Córdoba, hacen de Ronda un reino de tarifas bajo el cual la villa conocería un gran desarrollo urbanístico.

La ciudad pierde su independencia en 10636, cuando pasa a depender del Reino de Sevilla. A partir de esa fecha y durante casi 400 años, Ronda estará dominada por distintas tribus del norte de África y finalmente por los nazaríes de Granada. En tan dilatado espacio de tiempo Ronda conoció periodos de expansión y prosperidad, estancamientos e incluso regresión. Las tropas cristianas entran en la ciudad en 1485.

 

La convivencia, entre musulmanes y cristianos, no dura demasiado tiempo y estalla rebelión morisca, que en la serranía fue particularmente belicosa, hasta la expulsión de todos los moriscos en 1609.

 

Como cualquier otro pueblo malagueño, en Ronda sobreviene una época de decadencia que durara aproximadamente hasta el siglo XVIII, cuando la ciudad se abre al barrio del mercadillo con la construcción del Puente Nuevo y su famosa Plaza de Toros.

 

Las tropas francesas, encabezadas por el propio José Bonaparte, entran en Ronda en 1810 y este hecho genera un inusitado movimiento guerrillero en toda la serranía, movimiento que permaneció vivo incluso después de que el ejército napoleónico abandonara la ciudad en 1812, si bien derivo en las partidas de bandoleros – las más famosas de toda España del siglo XIX- de las que tantas leyendas e historias han surgido.

Con la inauguración del ferrocarril en 1891 y la construcción de algunas carreteras, Ronda se incorpora al siglo XX con un notable desarrollo socioeconómico. Esta ciudad fue elegida en 1918 para la celebración del congreso andaluz, a instancias del malagueño Blas Infante, considerado padre de la patria andaluza. En esa reunión se adaptaron la bandera y el escudo de la Comunidad Autónoma de Andalucia.

Contacto

MARIA LARA

ARMIÑAN 29

29400 RONDA

 

Si desea ponerse en contacto, no dude en llamarnos al teléfono:

+34 637213935

 

envíenos un mail a :

marialara_ronda@hotmail.com

 

o bien rellene nuestro formulario.

Recomendar esta página en: